Décimas para Marichiko II (daniel bellón)
Las primeras están aquí.
IV
Apriétame entre tus piernas
hasta que me dejes marcas,
en tus entrañas me abarcas
y acepto cualquier condena
mientras se desencadena
un río caliente y espeso:
la médula de mis huesos
que se derrama en tu vientre.
Reclámame que te entre,
que no acabarán mis besos.V
Entre tus pechos me escondo
huyendo del mundo perro,
en esas carnes me encierro
y entre tus piernas me hundo,
y en ese momento un hierro
que al fuego me señalara
de ti no me separara:
soy fruta para tu hambre,
tú la puerta que se abre
si me desesperanzara.VI
Tus nalgas incandescentes
son el cielo en esta tierra,
me acogen tan suavemente
que casi me desintegran.
Tus nalgas son mi horizonte,
mi tierra de promisión,
una dulce maldición
que afecta a mi rendimiento,
me deja sin argumentos,
te ofrece mi sumisión.
